jueves 30 de abril de 2009

Osteogenesis imperfecta, el retorno.

Sufrimos un accidente.
La osteogenesis imperfecta del Camilo, aquella enfermedad que creíamos en el olvido, volvió en gloria y majestad a recordarnos que no podemos bajar la guardia.
Ocurrió que en la celebración del cumpleaños del Pablo (que cumplía 11 años) el Camilo fue corriendo a buscar una pelota, al mismo tiempo que un amigo del Pablo también corrió a buscar la misma pelota. El resultado fue un cabezazo muy fuerte. Cabezazo que le produjo un ojo morado, una fractura de craneo y luego hemorragia intracraneana al Camilín. Fue terrible. Y lo más terrible, para el Camilo, fue el haberse perdido el cumpleaños. Ja.

El Camilo.
Lo bueno es que ya está bien. O sea, está en franca recuperación. Ya estamos en la casa, luego de cuatro días hospitalizado, tres de ellos en la unidad de cuidados intensivos. Ahora que miro para atrás y escribo esto, voy tomándole el peso a todo lo que pasó. Y me da mucha pena. Especialmente me da pena el pensar que el Camilo lo estaba pasando tan pero tan bien antes del accidente, y después lo pasó tan pero tan mal. Bueno, pero yo no quiero que este post sea sufrido. Simplemente quería contarles.
Los resultados de esto es que ahora el Camilo tiene que pasar una semana en "reposo" en la casa. Está con un ojo hinchado y morado, que es lo que más le preocupa a él. Y por supuesto está muy enrabiado, lo cual hace un tanto agotador tenerle toda la paciencia que uno en realidad debiera tenerle. Pero en eso estamos. Intentando elaborar todo, y haciendo todo el esfuerzo para que el Camilo se recupere y pueda retomar su vida alocada, activa, aventurera, impulsiva, sociable, musical y feliz.

miércoles 22 de abril de 2009

Insistencia

Estábamos regando el pasto con el Camilo. El tenía la manguera y el agua caía cerca de sus pies.

- Camilo, aleja el agua de tus pies.
- (sigue igual)
- Camilo, estira el brazo para que el agua no te caiga en los zapatos.
- (sigue igual)
-Camilo, te estás mojando, estira el brazo para adelante.
- (sigue igual)
- ¡Camilo, aleja el agua de tus pies! ¡¿Cuantas veces quieres que te lo diga?!
- Catorce.

martes 21 de abril de 2009

Reordenación familiar

Desde ya hace bastante tiempo (digamos un mes) que el Camilo está jugando a re-ordenar la familia, utilizando para ello distintos animales. La cosa es así:

-Mami, juguemos a que tú eras mama-gato, yo era bebé-gato y el gaspar era hermano-mayor-gato. O

-Mamá, jugemos a que tu eras mamá-elefante, el papá era papá-elefante, el gaspar hermano-elefante y yo era bebé-elefante.

Ayer la propuesta fue:

-Juguemos a que tú eras mamá perrito y yo era bebé-perrito, y el Gaspar hermano-mayor-perrito.

A todas estas peticiones yo digo que "Sí", y en ese momento el Camilo comienza a ladrar (en el caso de ser bebé-perrito), a gatear, y a pedirme que yo lo lleve en brazos.

La versión que más me dio risa fue una mañana en que yo me desperté enojada, y el Camilo me dice:
-Mamá juguemos a que tu eras mamá-policia y yo era bebé-policia.

lunes 13 de abril de 2009

Celebracion de cumpleaños

Por fin me siento a hacer el recuento del cumpleaños. La verdad es que desde mi punto de vista, el punto de vista de la madre que quiere un cumpleaños perfecto con todos los niños jugando al unísono, música infantil, entretención fácil, comida rica, asistencia de todos los invitados, y cumpleañeros feliz, la verdad, todo eso no se cumplió del todo. Aunque para ser justa, hay que decir que el cumpleañero sí estuvo feliz, la comida sí estaba rica, (especialmente la torta), y los hot dog tuvieron exito. Pero yo no fui la anfitriona divertida que hubiese querido ser. En otras palabras, toda la búsqueda de juegos por internet no dio los frutos esperados. Pero lo intenté, y fue un primer intento, ya vendrán más cumpleaños... preparense. En todo caso, al final fue divertido. Acá las fotos-denuncia.

Primer intento de juego de mi parte: "póngale la cola al burro". Fue cambiado por "pongale la cola al tiburón" (aprovechando una "tabla de surf" del Pablo a la que fácilmente se podían poner chinches con la cola). El juego tuvo dos problemas: los niños nunca entendieron que habìa que intentar ponerla la cola sobre la cola del pez (en realidad es bien incomprensible, jejje!!!), y a los más chicos no les gustó nada eso de taparse los ojos. Resultado, el juego solamente tuvo una participante, aparte del Pablo quien fue el modelo que mostró lo que había que hacer.

Segundo juego: 1-2-3-momia-es. Es decir correr y luego quedarse quietos. Como los niños no entendieron tampoco este juego, hubo que tomar a cada uno de la mano para intentar jugarlo. Como se ve, solo hubo dos participantes voluntarios, siendo yo la más motivada del lote.


Y en último y deseperado intento, decidimos jugar a la ronda de San Miguel. Alcanzamos a dar dos vueltas antes que la ronda se desmembrara y los niños optaran por algo más interesante.

Y lo más interesante que ellos eligieron fue:

Saltar adentro de una carpa (al Rodrigo se le ocurrió armar una carpa de camping en el patio).
Jugar con el juguete nuevo recién regalado que fue una carretilla.

Jugar con tierra:

Jugar con juguetes del Camilo:

Comer:


Y por supuesto, llegó el ansiado momento de la torta. En el cual hubo que esperar un poco antes de congregar a los comensales, lo cual frustró algo al Camilo: Pero finalmente llegó el gran momento del canto y el soplido de velas.

Y eso fue. Un gran cumpleaños. Moraleja para mi: no intentar controlar todo. Ahora que escribo esto y me acuerdo, me da mucha risa mis esfuerzos absurdos. Pero, se hizo lo que se pudo.

Y al día siguiente, el verdadero día de cumpleaños hicimos una mini-celebración los cuatro en la casa. Nos comimos los hot-dog que sobraron, y le cantamos cumpleaños feliz al Camilo. Mucho más relajado, y un muy bonito momento.

jueves 2 de abril de 2009

Preparativos

Las conversaciones del Camilo han seguido con temática relativa a la edad.
- ¿Mamá, el Gaspar se puede quedar solo en la casa?
- No, es muy chiquitito.
- ¿Y yo me puedo quedar solo?
- No, tú también eres muy chico. Y el Pablo también es chico. Ninguno de los dos se puede quedar solo en la casa.
- ¿Cuando me puedo quedar solo?
- A los 15 años.
- ¿Y a los 93 me voy a poder quedar solo en la casa?
- Sí, a los 93 ya vas a poder estar solo.
- Pero mamá, no quiero estar solo a los 93.

Esta misma conversación se repitió ayer. Fuimos a la casa de unos amigos cuyo número de departamento era el 204. Íbamos buscando la numeración. Y el Camilo reitera sus dudas:
-Mamá, ¿ a los 204 voy a poder quedarme solo?
-Sí.
-No quiero estar solo a los 204.
-Bueno, invitas a un amigo.


Pero a proposito de edades, esta semana he estado muy pendiente de intentar organizar el cumpleaños del Camilo. Y como dato para quienes estén en la misma, les sugiero un sitio en internet que propone varios juegos infantiles para animar cumpleaños. Supongo que el lunes tendré que contarles que tal me resultó la animación infantil.

Estoy algo nerviosa con el tema porque este será el primer cumpleaños del Camilo en el que invitamos a amigos de su jardín infantil. Los tres cumpleaños anteriores fueron celebrados con familiares y amigos nuestros (de los padres).


Y unos meses atrás el Camilo fue al cumpleaños de un compañero suyo, y ahí disfrutó mucho de una función de títeres, y le encantó la visita de un "power ranger". (Y la verdad yo lo encontré bien fome. O sea, era una persona disfrazada que no hizo ¡nada!. Solo se paró ahi y posó para que los papás le tomaran fotos a sus hijos al lado de él. Pero bueno, al Camilo, le encantó). Entonces después de eso, el Camilo me pidió si para su cumpleaños "¿podía venir un power ranger?".

Yo no sé si podra "venir un power ranger" a su cumpleaños, veremos si el papá se anima a disfrazarse de algo. Pero algo habrá que organizar. El Camilo invitó a 7 amigos de su jardín. Y como lo cambiamos de jardín este año, y lleva solo un mes de asistencia al jardín nuevo, ¡no conozco a ninguno de los 7 niños ni a sus padres! Espero sean simpáticos. El "gran evento" será el domingo, ¡y recién hoy mandamos las invitaciones y me puse a pensar en qué y cómo hacer todo!