sábado 13 de junio de 2009

Compraventa

Hoy en la noche estaba acostando al Camilo luego que habíamos tenido un leve altercado producto de que no se quería comer la comida. Y como siempre, después de comer, lo fui a acostar. Llegamos a su pieza y le digo: "Ya Camilo, ponte la parte de abajo de tu piyama mientras yo voy a buscar tu remedio." Voy a la cocina, y preparo su remedio. Cuando vuelvo a la pieza, el Camilo no solo se había puesto la parte de abajo de su piyama, sino que también la parte de arriba, ¡abrochandose solo los botones y todo! Entonces yo le digo:
- "¡Este niño sí que me gusta! Se sabe poner el piyama solo, ¡me encanta que tenga cuatro años!"
Ante estas exclamaciones el Camilo me sorprende con la siguiente pregunta:
- "¿Y tú me vas a vender?
- "¡Cómo se te ocurre que te voy a vender!"
- "Sí, mami, cómprame."

(¿Qué me habrá querido decir?)