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martes, 24 de abril de 2012

"Guárdame el puesto"

Hace un par de semanas ya que el Camilo se ha vuelto a pasar a nuestra cama durante la noche. En general, se despierta unas dos o tres veces por noche, camina hasta nuestra pieza, y se para a mi lado de la cama. Ahí me pide dormir con nosotros. Yo suelo tomarlo de la mano y llevarlo de vuelta a su cama... sí, dos o tres veces cada noche.
Anoche, eran las 4 de la mañana y el Camilo aparece al lado de mi cama.
- ¿Mamá, puedo dormir contigo?
Sin contestarle, simplemente abro la cama y lo dejo entrar. Se acuesta entre el Rodrigo y yo. Tengo demasiado sueño para llevarlo de vuelta a su cama. Allí se queda dormido al instante. En cambio yo, vueltas para acá, vueltas para allá. No logro dormirme en el pequeño espacio que me queda. Como a las 5 de la mañana decido que no tolero eso. Me levanto, despierto al Camilo, lo tomo de la mano, y lo llevo de vuelta a su cama. 
- Camilo, duérmete en tu cama, le digo media enojada. 
- Ya mamá, me dice.
Cuando voy saliendo de su pieza, el Camilo me dice:
- Pero mamá, guárdame el puesto en tu cama.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Así nadie puede

Hoy ha sido mi día de furia con el Camilo. Para hacer un resumen de este año, simplemente diré que está altamente contestador e irreverente con los adultos, especialmente conmigo. O al menos así lo veo hoy.

Escena 1: (20:00 hrs)
Camilo y Gaspar están comiendo sentados en su mesa. La comida es pescado con arroz. De repente comienzan a tirarse el arroz entre ellos. Yo los reto y los separo: el Gaspar sigue sentado en la mesa chica, y el Camilo se sienta en la mesa del comedor, cada uno comiendo en silencio. Yo me siento al lado del Gaspar para ayudarlo a comerse su comida. De pronto siento el pequeño golpe de un arroz sobre mi pelo. El Camilo me había tirado un arroz. Yo, incrédula, desencajada, y sobrepasada por lo que había sido "una tras otra" del Camilo, le digo:
- "Camilo ¿que hiciste?, ¿me tiraste un arroz? ¿cómo se te ocurre tirarme un arroz? ¿qué tienes en la cabeza?"
- El Camilo me mira algo asustado, y comienza a pasarse las dos manos por el pelo: "¿Porqué mamá, qué tengo en la cabeza?"


Escena 2: (21:0 hrs)
Camilo está acostado. La luz apagada. Yo estoy sentada en su cama al lado de él. Trato de reconciliarme con él:
- "Camilo, ¿entiendes porque estoy enojada contigo hoy?"
- "Sí, porque me porté mal."
- "Sí. ¿Y que puedes hacer mañana para que sea diferente?"
- "Portarme bien."
- "Sí, obedecerme," aclaro yo.
- "Me voy a esforzar lo más posible, mamá."
- "No es tan difícil, solo tienes que obedecerme, no necesita tanto esfuerzo."
- "Sí me voy a esforzar, pero mamá, ¿y si mi cuerpo no quiere obedecer?"

sábado, 10 de octubre de 2009

Acusete

¿Alguien sabe si estan descritas las pataletas a los 4 años? ...

Aaah, que alivio, Camilo, te acusé a la blogosfera. jijiji.

Madre pasmada.

miércoles, 17 de junio de 2009

Pedazos rotos

No diré nada. Solo haré un listado de las cosas que el Camilo ha roto en el último mes, en orden cronológico.

  1. El travesaño de la cuna donde actualmente duerme el Gaspar (es parecida a la de la foto). Se paró sobre el travesaño y éste se rompió. Todavía el Gaspar usa la cuna, lo pegamos con scotch.

2. La guitarra del Rodrigo (el papá). Esto ocurrió mientras el Camilo "tocaba" la guitarra, andaba medio acelarado y cuando dejó de tocarla, la dejó apoyada sobre la tele. La guitarra resfaló y al caer al suelo se partió la caja de la guitarra justo bajo el mango. Esto fue una tragedia para el papá. Era su guitarra de hace más de 15 años.





3. La rueda del tractor verde. Ya mencionado. Y excusado por Lore b en un comentario sobre lo mismo.


4. El termo de agua caliente. Esto ocurrió esta mañana. Al parecer el Camilo estaba saltando por la pieza y pasó a llevar el termo que estaba sobre el velador. Es importante porque lo usamos para dejar agua caliente para hacer la mamadera del Gaspar cuando éste despierta a tomar leche a media noche. (Nos evitaba levantarnos e ir a la cocina).

miércoles, 27 de mayo de 2009

¿Que culpa tienen las matemáticas?


Hoy día me pasó algo totalmente absurdo. Estaba en una batalla campal con el Camilo, intentando que se comiera lo que yo consideraba un rico budin de acelga. A él claramente no le apetecía. Por lo tanto apenas yo aparecí con el plato y lo puse sobre la mesa, el se instaló en el sillón y se negó bajo cualquier circunstancia a pararse e ir a sentarse a la mesa. Lo amenazo con que no vería su pelicula de barney en dos días si es que no iba a comer, por supuesto, esto sin resultados. Asi es que respiro profundo y voy, lo tomo del antebrazo y lo hago pararse y cominar a la mesa, cuando estabamos a punto de llegar, el corrió a esconderse debajo de la mesa, lo intento sacar, él corre detrás de la cortina, lo sigo, él se mete debajo del sillón. En ese momento, lo que pudo haber sido un pseudo-juego de pillarse, de pronto se convierte en que yo me sulfuro y comienzo a enrabiarme.

Y aquí viene lo absurdo.

Lo saco de debajo del sillón, y lo siento sobre el sillón. Y con voz fuerte y enojada le digo:

-"Ya, ahí sentado te vas a quedar. Y te quiero escuchar contar hasta 10."

¿queeee? ¿que estoy diciendo? ¿contar hasta 10? ¿para qué? ¿que culpa tienen las matematicas? y como que me empieza a dar un ataque de risa, que oportunamente reprimo, mientras el Camilo me mira con cara de no entender nada. Y por supuesto, él no cuenta hasta 10.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Verdades que matan

tata viejoEn estos días de convalescencia, sus abuelos lo han venido a visitar. Y el Camilo dice:

- "Hola tata viejo".

En otra oportunidad saluda a su papá:


- "Hola papá pelao".


Una de estas mañanas, en que escucho que el Camilo le vuelve a decir "pelao" a su papá, le digo:


papá pelao- Camilo, no hay que decirle pelado al papá y tampoco hay que decirle viejo a los abuelos.

- ¿Y porqué no mami, si el tata es viejo y el papá es pelao?

- Porque es feo decir esas cosas.

- ¿Mami, y a ti te puedo decir vieja?



¿Que me dicen ustedes, será este arranque de sinceridad producto del golpe en la cabeza?

viernes, 16 de enero de 2009

Descargos

Esta semana no he escrito nada, es que lamentablemente no he logrado retener ninguna de las frases celebres del Camilo... ¿o será que esta semana no ha dicho ninguna? ... puede ser que sea esto último o que estos han sido unos días en que ha destacado más bien algunas "sacadas de quicio". Aquí relato tres, (inspirada en un post leido en el blog Construyendo Caminos).
  1. Pelea por la comida: "Camilo, cómete la comida". "No quiero". "¿No quieres más?, Bueno, entonces si terminaste de comer te vas a acostar". "Nooo, sí quiero comer." "Ya, entonces sientate y come". "No, no quiero." "No comas entonces. Vamos a acostarte" "No, sí quiero comer", "Entonces, come", "No, no quiero". (ocurrido el jueves 15 a las 20:00 hrs.)

  2. Pelea por un plumón: El Camilo descubrió un lapiz de pizarra blanca, o sea un plumón, de esos de punta gruesa. Y desde que lo descubrió ¡ha pintado todo! Ayer, mientras hablábamos por Skype con la tía Camila, el Camilo rayaba mi escritorio nuevo. Hoy, al despertar en la mañana tomó el lapiz y con él pintó: un mueble de cocina, el refrigerador, (felizmente, ambos lavables)... ¡y mi toalla! (de la cual no salió la mancha). En ese momento me enfurecí tanto que agarré el lapiz y lo boté a la basura. Hoy en la noche descubrí que el Camilo había recogido el plumón de la basura y lo había escondido entre las cosas del Pablo. ¡Que pillo! (ocurrido entre el jueves 15 y el viernes 16)

  3. Bañando a Gaspar: Eran las siete de la tarde y me aprontaba a bañar al Gaspar (de dos meses). El Camilo quería ayudar, por lo tanto le pedí que por favor llenara la tina con agua, tarea que le encantó y lo hizo feliz (jugando con la ducha telefono mientras se llenaba la tina). gaspar bañandosePero al momento de meter al agua al Gaspar, el Camilo quería también ayudar a bañarlo, por lo que con su mano le tiraba agua sobre la guatita de Gaspar. El problema comenzó cuando el agua lanzada no solo le llegaba a la guatita de Gaspar, sino que a los ojos, la cara, luego fuera de la tina, en mi pantalón, en fin. Todo esto porque el Camilo quería "hacer olitas". Fue un momento en que si no hubiera tenido las dos manos sujetando a Gasparín adentro de la tina, hubiera estrangulado al Camilo (en figurativo... aunque quizás no tanto, jejeje) (ocurrido el miércoles 14, 19:00 hrs).