miércoles, 14 de abril de 2010
sábado, 10 de abril de 2010
Preparativos
Hoy despertó a las 6 de la mañana, fue a nuestra cama y me dijo:
- Mamá, hoy es mi cumpleaños
- Sí, Camilo, pero es muy temprano todavía, sigue durmiendo un rato más.
A las 7 de la mañana, escucho que me grita desde su cama
- ¿Ya mamá, me puedo despertar?
- Bueno.
Luego, a las 8 de la mañana, cuando estábamos conversando con el Camilo acerca de su cumpleaños me dice:
- Mamá, no me atrevo a celebrar mi cumpleaños.
- ¿¡Porqué no?!
- No me atrevo.
- Yo te ayudo. Yo puedo preparar la mesa y los globos.
- No, no es eso. Si no que cuando estacionen los autos, y cuando me den mis regalos.
- Ah, yo te ayudo a saludar, estacionar los autos y recibir los regalos.
- ¿Me ayudas a abrirlos?
- Sí.
- Ya. ¿Tu me puedes dar de tarea hacer la piñata?
Al final todo resultó un éxito y lo pasamos muy bien.
sábado, 11 de julio de 2009
100 años
Hoy celebraremos el cumpleaños de mi (la madre de Camilo) abuelita. Cumple 100 años. Increíble. Siempre que festejabamos sus cumpleaños anteriores: el número 80, luego el 90, los 95, los 98... siempre estaba la talla de "nos juntamos para los 100". Y hoy eso mismo va a ocurrir. Es increible. En la foto aparece ella con su bisnieto Gaspar en brazos.
Y le comentaba al Camilo. "Camilo la Gueli va a cumplir muchos años".
- ¿95?, me dice él.
- No.
- ¿98?
- No, cumple 100.
- ¿100 95?
La cosa es que el Camilo ni se imagina lo que son 100 años. De hecho ni siquiera yo logro dimensionarlo. Lamentablemente probablemente él no podrá asistir a la celebración porque añoche estuvo con mucha fiebre. Buuuu.
lunes, 13 de abril de 2009
Celebracion de cumpleaños
Primer intento de juego de mi parte: "póngale la cola al burro". Fue cambiado por "pongale la cola al tiburón" (aprovechando una "tabla de surf" del Pablo a la que fácilmente se podían poner chinches con la cola). El juego tuvo dos problemas: los niños nunca entendieron que habìa que intentar ponerla la cola sobre la cola del pez (en realidad es bien incomprensible, jejje!!!), y a los más chicos no les gustó nada eso de taparse los ojos. Resultado, el juego solamente tuvo una participante, aparte del Pablo quien fue el modelo que mostró lo que había que hacer.
Segundo juego: 1-2-3-momia-es. Es decir correr y luego quedarse quietos. Como los niños no entendieron tampoco este juego, hubo que tomar a cada uno de la mano para intentar jugarlo. Como se ve, solo hubo dos participantes voluntarios, siendo yo la más motivada del lote.


Jugar con el juguete nuevo recién regalado que fue una carretilla.
Jugar con tierra:

Jugar con juguetes del Camilo:

Comer:

Y por supuesto, llegó el ansiado momento de la torta. En el cual hubo que esperar un poco antes de congregar a los comensales, lo cual frustró algo al Camilo:
Pero finalmente llegó el gran momento del canto y el soplido de velas.
Y eso fue. Un gran cumpleaños. Moraleja para mi: no intentar controlar todo. Ahora que escribo esto y me acuerdo, me da mucha risa mis esfuerzos absurdos. Pero, se hizo lo que se pudo.
Y al día siguiente, el verdadero día de cumpleaños hicimos una mini-celebración los cuatro en la casa. Nos comimos los hot-dog que sobraron, y le cantamos cumpleaños feliz al Camilo. Mucho más relajado, y un muy bonito momento.
jueves, 2 de abril de 2009
Preparativos
- ¿Mamá, el Gaspar se puede quedar solo en la casa?
- No, es muy chiquitito.
- ¿Y yo me puedo quedar solo?
- No, tú también eres muy chico. Y el Pablo también es chico. Ninguno de los dos se puede quedar solo en la casa.
- ¿Cuando me puedo quedar solo?
- A los 15 años.
- ¿Y a los 93 me voy a poder quedar solo en la casa?
- Sí, a los 93 ya vas a poder estar solo.
- Pero mamá, no quiero estar solo a los 93.
Esta misma conversación se repitió ayer. Fuimos a la casa de unos amigos cuyo número de departamento era el 204. Íbamos buscando la numeración. Y el Camilo reitera sus dudas:
-Mamá, ¿ a los 204 voy a poder quedarme solo?
-Sí.
-No quiero estar solo a los 204.
-Bueno, invitas a un amigo.
Pero a proposito de edades, esta semana he estado muy pendiente de intentar organizar el cumpleaños del Camilo. Y como dato para quienes estén en la misma, les sugiero un sitio en internet que propone varios juegos infantiles para animar cumpleaños. Supongo que el lunes tendré que contarles que tal me resultó la animación infantil.
Estoy algo nerviosa con el tema porque este será el primer cumpleaños del Camilo en el que invitamos a amigos de su jardín infantil. Los tres cumpleaños anteriores fueron celebrados con familiares y amigos nuestros (de los padres).
Y unos meses atrás el Camilo fue al cumpleaños de un compañero suyo, y ahí disfrutó mucho de una función de títeres, y le encantó la visita de un "power ranger". (Y la verdad yo lo encontré bien fome. O sea, era una persona disfrazada que no hizo ¡nada!. Solo se paró ahi y posó para que los papás le tomaran fotos a sus hijos al lado de él. Pero bueno, al Camilo, le encantó). Entonces después de eso, el Camilo me pidió si para su cumpleaños "¿podía venir un power ranger?".
Yo no sé si podra "venir un power ranger" a su cumpleaños, veremos si el papá se anima a disfrazarse de algo. Pero algo habrá que organizar. El Camilo invitó a 7 amigos de su jardín. Y como lo cambiamos de jardín este año, y lleva solo un mes de asistencia al jardín nuevo, ¡no conozco a ninguno de los 7 niños ni a sus padres! Espero sean simpáticos. El "gran evento" será el domingo, ¡y recién hoy mandamos las invitaciones y me puse a pensar en qué y cómo hacer todo!
viernes, 27 de marzo de 2009
¿Cuántos años?
miércoles, 27 de agosto de 2008
Camilo fotografo
La mesa de cumpleaños:
Una pareja de invitados posando para la foto:
viernes, 9 de mayo de 2008
La pintura de mi nueva casa y un saludo
Y ayer, mi mamá me trató de explicar que los maestros van a pintar de un balde que es mucho más grande que mis témperas. Pero yo creo que sí alcanza con la pintura que yo tengo, y yo le dije a mi mamá "Si yo tengo mucho café." Pero ella no me entendió.
Otra cosa. A propósito de pintura. Hoy está de cumpleaños mi tía Camila. Y yo le hice un dibujo.

Y acá está el proceso de creación.
martes, 29 de abril de 2008
El cumpleaños del Pablito

hice amigo de una amiga del Pablo que se llamaba Camila. Ella fue super simpática conmigo y jugamos harto. Lo que más me gustó hacer fue tirarme por un resbalín que había afuera. Con la Camila y la Francesca estuvimos mucho rato jugando en el resbalín, pero despúes, cuando ya se puso un poco de noche, vinieron todos los amigos de mi hermano Pablo y se tiraron todos juntos. Ahí sí que estuvo super entretenido. Yo también me tiré con ellos, y mi papá y el Pablito me ayudaban para que nadie me aplastara mucho. ¡Fue lo mejor!
Y estuvo todo muy rico. Al final de jugar me dio mucha sed, y me tomé una bebida. Tenía pajita pero en mi jardín yo me tomo la leche en vaso asi es que acá también me la tomé en vaso.Lo pasé muy bien y me gustaron mucho los amigos del Pablito.
viernes, 25 de abril de 2008
Tanto tiempo
Durante todos estos días mi mamá ha estado mucho tiempo acostada en la cama. Ella me dice que le duele la patita y la guatita, y que no puede pararse a caminar mucho. A mi no me gusta eso porque yo siempre quiero que ella me dé la comida o que me acompañe antes de dormir o que juege conmigo. Pero a veces, especialmente en la mañanas yo iba a su pieza y llevaba todos mis juguetes y jugaba ahí con ella. Una veces era divertido y otras veces mi mamá terminaba enojada conmigo porque yo saltaba arriba de la cama o me tiraba arriba de ella a hacerle "montoncito". Lo bueno, es que ahora mi mamá ya no está más en cama. Pero igual ella dice que se cansa y que por eso no puede hacer algunas cosas conmigo.
Y entonces en estos días la abuelita Pachi ha ido mucha veces a buscarme a mi jardín. Y también va mi papá y el Pablito. Bueno, así ha estado pasando este tiempo. También hemos ido a ver una casa nueva, porque mi papá dice que esta casa donde estamos ahora nos quedó chica. Yo todavía no entiendo mucho eso, y siempre le pregunto a mi mamá: ¿Mamá porqué esta casa nos quedó chica?, pero ella me dice "porque tú estas muy grande" o "porque tú y el pablito tienen muchos jugetes" pero yo estoy grande, pero no taaan grande, y tengo hartos juguetes pero están en una caja. Yo creo que es por otra cosa. Otro día les cuento de esto de la casa chica. Adios.
sábado, 12 de abril de 2008
Tantos cumpleaños
"Camilo, hoy viernes en el jardín te van a celebrar tu cumpleaños. Vamos a ir el Pablito, el papá y yo, y todos te vamos a cantar cumpleaños feliz".
"¿En el jardín?"
"Sí"
"¿Otra vez?"
"Sí, pero ahora no solo ten van a cantar, también va a haber torta."
"¿Y porqué los niños del jardín no vienen a mi casa?"
"Bueno, porque las tías del jardín quieren celebrarte allá con todos." "Y después mañana sábado va a venir tus abuelos, y unos amigos a cantarte cumpleaños feliz acá a la casa."
"¿Otra vez? ¿Y porqué tantas veces?"
"Porque el domingo pasado no pudieron venir y ahora sí van a venir todos. Va a venir la Nena, el tata Lucho, el Renato y el Vicente, la Rebeca..."
"¿Y cuantos años voy a cumplir?"
"Tres"
"¿De nuevo?"
"Sí, de nuevo. Hay que esperar mucho tiempo para cumplir más años."
Y ayer fui al jardín y de repente llegó mi mamá, mi papá y el Pablito. ¡Yo estaba super nervioso!
Y después la tía Doris dijo: "Estamos acá porque vamos a recordar que hace 3 años y 5 días el Camilo vio el sol por primera vez, y respiró el aire, y conoció la cara de su mamá y de su papá." A mi me gustó mucho eso que dijo y me puse a mirar a mi mamá y a abrazarla. Y ahí mi mamá contó como fue cuando yo nací y le pidió a mi papá que contara cómo era yo cuando chico. El dijo que yo me tomaba toda la leche y que era bueno para dormir. Y que cuando empezé a gatear me puso muy explorador. Después la tía Doris dijo, "luego la tierra dio una vuelta entera alrededor del sol", y mi mamá contó que cuando yo tenía un año a mi me gustaba mucho limpiar y barrer y rastrillar. Y después la tía Doris dijo de nuevo "y la tierra dio otra vuelta alrededor del sol" y mi mamá dijo que yo aprendí a dormir solo en una cama y a vestirme y a comer solo, y el Pablito dijo que cuando yo era chico yo le sacaba las cosas. Después de eso algunos niños me hicieron un regalo: un papel de color, un sobre, y también todos juntos cantamos una canción del globito. A mi me gustó mucho todo.
Después de eso todos nos sentamos a la mesa a comer torta.
Y la tía Doris me dijo a mi que yo la repartiera.
lunes, 7 de abril de 2008
Tengo tres años
¡Y al fin llegaron! El tata Carlos con la abuelita Pachi y la tía Mile me trajeron un regalo que era una caja super grande y que adentro tenia ¡una mesa con sillas para armar! Yo estuve trabajando muy duro con el tata y la tía Mile para armarla.
Al final la mesa y las sillas quedaron super lindas. Y las pusimos al medio de todo y encima mi papá puso la torta y las papas fritas. Y ahí vino el momento que yo esperaba. ¡La canción de cumpleaños feliz!
Yo le dije al Pablito que apagara las luces y la abuelita Pachi bajó la música. Mi papá prendió la vela, y ahí todos empezamos a cantar. Yo también canté super fuerte. ¡Ay, que me gusta esa canción! Y después soplé, pero tuve que soplar tres veces para que se apagara la vela. ¡Es que son tres años!
viernes, 23 de noviembre de 2007
Fui al cumpleaños de mi abuelita Pachi
Era un cumpleaños un poco diferente a los que yo había ido. En primer lugar porque yo era el
Cuando llegamos yo siempre estuve en brazos de mi papá y de mi mamá, ¡es que había mucha gente! Pero en un momento ya no llegó más gente y yo ya la concía a toda. Entonces lo empecé a pasar super bien.
Y corrí mucho. Y por eso también me cansé. Lo bueno es que justo antes de cansarme mucho mucho, la tía Mile llegó al lado de la abuelita Pachi con una torta con seis velitas. Y todos empezaron a cantar el cumpleaños feliz; yo no quise cantar porque todos cantaban muy muy fuerte. Y después el tata Carlos cortó la torta. Eso fue super divertido porque ¡cortó la torta con un cuchillo que se movía solo! Y mientras cortaba todas las personas que estaban mirando le decían "más chico, más chico, que no va a alcanzar". Pero si alcanzó la torta para todos. Yo no comí eso sí, es que a mi no me gusta la torta.
Entonces me puse a corre de nuevo. Pero ahora mi mamá me vió a mi primero. Y me tomó en brazos y me dijo "Camilo, ya, estás corriendo de puro sueño, a dormirse". ¿Corriendo de sueño?
Y entonces mi mamá me fue a acostar a la cama de la abuelita Pachi y el tata Carlos. ¡Que rica es la cama de mis abuelitos! Lo divertido es que cuando desperté, ya era de día, y vi que en la cama de la abuelita Pachi y el tata Carlos, estaba durmiendo la abuelita Pachi y el tata Carlos ¡y no yo! Yo estaba en mi cama-cuna a los pies de su cama. ¿En que momento me cambié de cama? ¿Y donde se fueron las personas del cumpleaños y mi papá y mi mamá? Tuve que preguntarle todas esas cosas a mi tata: "Tata, tata, despierta, ya es de día, tata, despierta".
martes, 23 de octubre de 2007
El cumpleaños de mi mamá
Eran hartos dibujos de cumpleaños con unas palabras, asi como el que puse aquí. Mi mamá le dió un gran abrazo al Pablo después de ver eso. Y al final mi papá le dió unos paquetes de regalo. ¡Que rico, me encanta abrir regalos! Mi mamá me dio uno a mi para abrir y ella abrió otro. Y después ella abrió uno más y yo abrí otro. Eran todas cosas para mi mamá. Eso pasa porque ella está de cumpleaños. Después mi mamá se fue a trabajar y yo me quedé un rato más con el Pablo y mi papá, hasta que ellos tambien se fueron.(esta es una foto antigua, pero igual vale)
jueves, 13 de septiembre de 2007
Conocí a Pin Pon
gustan mucho los cumpleaños? Bueno, este al que fui fue distinto a todos los otros, primero porque en este habían dos cumpleañeros al mismo tiempo, o sea dos niños frente a la torta. Eran mis primos, el Renato y el Vicente. Lo único malo es que parece que ellos no sabían mucho de cumpleaños porque no se sabían la canción y tampoco sabían que había que soplar la vela.
De hecho cuando todos terminamos de cantarles la cancion del cumpleaños, y todos empezaron a gritar "Soplen, soplen", ellos no hicieron nada. ¡Asi es que yo me tuve que acercar a la torta y soplar la vela! Y por supuesto después vinieron los aplausos. Creo que la proxima vez les voy a explicar antes esto de los cumpleaños, porque yo me acuerdo que la primera vez que yo tenía que soplar una velita tampoco entendía mucho lo que estaba pasando. 