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viernes, 18 de noviembre de 2011

Pedido al viejito pascuero

Estaba conversando abuelita Pachi con el Camilo.
- ¿Y, Camilo, sabes que le vas a pedir al viejito pascuero?
- Sí, ya sé.
-¿Que cosa?
- Una escopeta.
- ¡¿Cómo una escopeta?! El viejito pascuero no trae esos regalos. Además para qué quieres una escopeta!
- Es para matar a una oveja, y después le saco la lana, y te doy la lana a ti para que me hagas un chaleco.

Imagen de bonito sitio web: http://www.cuicui.cl/recursos/jacinta/relato2/

viernes, 15 de julio de 2011

sabor a luna


Hoy salimos algo tarde en la mañana, así es que le hice al Camilo un pan con mantequilla y se lo llevé para que se lo comiera en el camino.
Se lo di mientras caminábamos hacia el paradero de micros.
- "Toma Camilo, cómete este pan."
El Camilo le pega una mascada, y me lo devuelve.
- "No quiero mamá."
- "¿Pero porqué si está rico, es con mantequilla!"
- "No me gustó, tiene sabor a luna."
- "¿Qué?"
- "Sí, mamá, pruebalo, si tiene sabor a luna," insistió.



domingo, 17 de enero de 2010

Asquerosidades


El Camilo tiene un graaaan defecto: le gusta comerse los mocos que él mismo se saca con su dedo índice escarbándose la nariz. (personas asquientas por favor no seguir leyendo).

Esta mañana, día de elecciones presidenciales, estaba yo despertándome, cuando aparece el Camilo al lado de mi cama, y con un "punto" negro sobre su estirado dedo índice me dice:

- Mira, mamá, encontré un moco que tiene vitaminas.

Ustedes comprenderán que escuchar esto como primera frase de la mañana, no fue más que un augurio de lo que pasaría el resto del día. Una asquerosidad.


(La foto fue extraida del blog Papin. Sugiero leer el artículo del blog "Papin", que ahonda en el tema de la "mocofagia").

miércoles, 21 de octubre de 2009

Consumismo


Camilo, este fin de semana pasó por una faceta consumista, estas fueron sus peticiones.

Sábado en la tarde:
"Mamá, ¿me puedes comprar una bicicleta hoy?"

Domingo en la mañana:
"¿Me puedes comprar unas espuelas?" (esta petición fue fácil de disuadir, me la saqué con que "los niños no usan espuelas, solo los huasos adultos", ufff).

Domingo al mediodía:
"Mamá quiero una pista de motos de juguete para mi cumpleaños número 5. No, quiero una pista de verdad para poner en mi patio y andar arriba de la moto."


foto de espuelas extraida de página http://www.polovet.cl/index8.htm

domingo, 25 de enero de 2009

Las abejas y la miel

El Camilo ha estado muy preocupado últimamente acerca de cómo se hace la miel. Por lo tanto, prácticamente cada vez que se come un pan con miel, solicita que le contemos sobre las abejas y la miel. Lo que yo le he dicho es más o menos lo siguiente:

"Las abejas van a las flores, las chupan, luego se van a su casa, hacen la miel, la guardan en unos cajones, y luego va un señor saca la miel y la lleva a la feria donde la vende y la compramos nosotros."
En esas conversaciones han surgido las siguientes preguntas del Camilo:
¿El señor que saca la miel es amigo de las abejas?

¿Cómo sabe el señor en qué parte de la casa las abejas guardan la miel?

¿Cuál es el apellido de las abejas?

En todo caso, por alguna razón, aún el Camilo no recuerda bien el nombre de las abejas, por lo tanto al desayuno siguiente, me dice:

"Mamá cuéntame de las hormigas y la miel".

Hoy me dijo, "Cuéntame de las chinitas y las mariposas".

martes, 23 de diciembre de 2008

Comprando

Estabamos con el Camilo viendo tele, los Teletubbies, y ahí apareció una mariposa. Ante eso, el Camilo me dice:
- "Mamá yo quiero tener una mariposa en mi casa".
- Ya.
- "¿Dónde se compran las mariposas, en el zoológico?"

viernes, 28 de noviembre de 2008

La "primera" maldad-maldad del Camilo

El lunes cociné abundante guiso de zapallito italiano, de manera que comimos de él ese lunes en la noche y el martes a la hora de almuerzo. Hay que decir que este guiso le gusta al Camilo, pero no en demasía. Por lo tanto, al día siguiente al almuerzo, lo acompañamos con arroz, que sí es una de las comidas favoritas del Camilo. Y por supuesto pasó lo que iba a pasar: el Camilo se comió todo el arroz, y dejó la mitad del guiso. Yo le dije:


- Bueno, Camilo, si no quieres más, no importa, podemos guardarlo para que te lo comas hoy o mañana en la noche.


Dicho esto, yo saco un tiesto para guardar, pongo ahí el resto de guiso, y lo meto al refrigerador. Todo a ojos vista del Camilo.


El resto del día martes transcurre normalmente. Luego en la noche, al ordenar un poco la cocina, veo que el tiesto con el guiso que yo había guardado estaba vacio sobre el mesón. Entonces le pregunto al Rodrigo:


- "¿Y esto? ¿Tú te lo comiste?"

- "No. Vino el Camilo, lo sacó del refrigerador y vació el tiesto, botando el guiso a la basura. Me dijo que estaba malo."

Y ambos quedamos ¡plop! La primera maldad tramada del Camilo.

sábado, 15 de noviembre de 2008

La masculinidad está en la colonia


Hace unos días atrás le compré al Camilo una colonia Babyland de color verde. Esto porque a él le gusta mucho echarse el aftershave de su papá, que también es verde. Entonces, en un intento de ahorro familiar y de poner las cosas en su lugar, decidí comprarle al Camilo una colonia.

Ahora, cada vez que su papá se echa aftershave, el Camilo se echa su colonia.

Entonces, un día de estos, con el Camilo sostengo la siguiente conversación:

- "Mamá, ¿el Gaspar es hombre?"

- "Sí, es hombre".

Entonces el Camilo va a buscar la colonia verde que yo le acabo de regalar. Y intenta ponerle colonia al Gaspar. Yo se lo impido y le explico:

-"Camilo, el Gaspar es muy chiquitito todavía y no puede usar colonia."

- "Ah, entonces es mujer."

martes, 1 de julio de 2008

Haciendo el jardín

Me he enterado hace poco que mi mamá se puso a escribir en ¡mi blog! ¡Sin ni siquiera avisarme! Bueno, ahora estoy aprovechando que ella está en el trabajo para yo apropiarme del computador. ayudando al jardinero
Lo que les quería contar era sobre los maestros. En mi casa han venido muchos maestros. El sábado vinieron otros y arreglaron todo el patio. Los maestros tienen mucha fuerza porque pueden levantar una carretilla con mucha tierra y también pueden sacar con una pala muchas plantas. Yo también sé ayudarlos. De hecho un maestro me dio un chocolate porque yo lo había hecho muy bien.

Todo empezó cuando el sábado llegó un camión super grande y echó mucha tierra justo afuera de mi casa.


Y después de eso, los maestros entraron en una carretilla toda la tierra y la pusieron en mi patio. A mi me gusta la tierra asi es que yo también ayudaba a entrar tierra. Y después de eso los maestros subieron a la carretilla unos rollos llenos de pasto y lo pusieron arriba de la tierra. Asi es que ahora hay pasto en mi patio.
El maestro me dijo que yo tenía que pisar super fuerte el pasto para que se pegara a la tierra, asi es que yo ayudé saltando y caminando por encima. Lo único malo es que cuando yo estaba ayudando a tirar tierra arriba del pasto no vi que había un hoyo en el suelo y ... me caí adentro del hoyo. Menos mal mi mamá estaba justo al lado mío y me ayudó a pararme y me sacudió toda la tierra. Mi mamá encontró tierra hasta ¡adentro de mi cuello y en mi guata!, asi es que me dijo que me tenía que bañar en la noche. Que fome, a mi no me gusta bañarme si es que me tengo que lavar el pelo.
Bueno, y después de poner todo el pasto y echarle un poco de tierra encima, el maestro me dijo que lo ayudara a regar. Yo sé hacer eso porque en mi casa vieja yo también regaba.
camilo regando
Al final mi patio quedó super lindo, y con mi mamá y mi papá fuimos a comprar flores y yo compré una flor rosada que también mi mamá me dijo que podía plantar. Cuando la plante se las muestro.

jueves, 12 de junio de 2008

El rosado

Uy, hace unas semanas el Camilo me puso en un disyuntiva terrible. Terrible al menos para mi, yo, quien siempre he querido defender y luchar por la igualdad del hombre y la mujer y el fin a los estereotipos sexistas. Paso lo siguiente:


Fui con él a comprarle zapatos. Entramos a la zapatería, y frente a un estante lleno de zapatos para niños, le pregunté al Camilo, "¿Camilo cuáles te gustan?".

Y él se acercó al estante y me mostró unos hermosos zapatos rosados de niña. "Estos".

"¿Y cuáles otros te gustan?", le insistí algo preocupada.

"Estos". Y me muestra otros zapatos igualmente rosados.


"Es que Camilo, esos zapatos son de niña". "¿Te gustan estos otros, que son café?"

"Mamá, yo quiero rosados."

Después de un rato no muy largo, en el cual el vendedor ayudó diciendole que que no le quedaban zapatos rosados de su talla, el Camilo accedió a comprarse unos zapatos café, y unas botas de agua azules (que son su fascinación).

Todo bien. Pero yo quedé con el bichito dándome vueltas. ¿Porqué no fui capaz de comprarle zapatos rosados? ¿Tan incorporado en mí que el rosado es para niñitas? Cuando llegué a la casa, le comenté al Rodrigo acerca de mi cuestionamiento. Y, obviamente, él también estuvo de acuerdo que haberle comprado zapatos rosados hubiera sido mucho.

Pero al Camilo de verdad le gusta el color rosado. También el café (aclaro, por si acaso, jeje). Bueno, y ayer, dos semanas después hice un acto reivindicativo con él y conmigo misma (para no sentirme tan sexista). Le compré un gorro rosado.

¡Y se ve precioso! Además que a él le gustó mucho su gorro. Pero por supuesto, cuando llegamos a la casa, el Pablo (10 años de edad) me dijo que yo estaba loca, que cómo le compraba un gorro rosado. Y que él era niñita. Creo que esto va a implicar mucho de convencimiento a cercanos (hermanos, abuelos) que el rosado también puede ser un color que le guste a los hombres. Vamos a ver qué pasa.

Bueno, y también sé que no le puedo poner junto el gorro rosado con el chaleco o pantalones naranjo, que no le pega, no se preocupen, esto solo fue una foto del momento.

A continuación un video en la escalera de nuestra casa nueva.



miércoles, 9 de abril de 2008

Los nombres

"¿Mamá porque ella se llama así?" Le pregunto y le pregunto esto a mi mamá y siempre me dice lo mismo, "porque sí no más, asi se llama, igual como tu te llamas Camilo."

Y es que ahora conozco tantos pero tantos nombres. En mi jardín hay Joaquin, Hakim, Macarena, Elisa, Ignacio, Milena, Carmen Gloria, Doris, Benjamín y otros amigos que no me acuerdo.

Y a una casa que está al lado de mi casa, llegó un perro que es amigo del perro Simón, y que se llama perro Nacho, ¡igual que el Ignacio del jardín!

Y ahora yo también me sé todos los nombres de los monitos animados que me gustan: Tacha, Tyron, Austin, Uniqua, y Pablo, igual que mi hermano. Y los teletubbies se llaman Pinki-winki, Dixy, Lala y Po.

Y además mis tatas me regalaron una mesa con una silla que tiene un dibujo de unos patos. Y por si acaso le pregunté a mi mamá cómo se llamaban ¡y tenían nombres! Yo ya me los sé, esta el pato donald, tribilin, el ratón mickey, y otros que no me acuerdo bien todavía.

Y yo me llamo Camilo, pero a mi me gusta jugar a cambiarme de nombre. A veces mi mamá me dice "Camilo..." y yo le digo, "No, me llamo Pablo." Una vez le dije a mi mamá que yo me llamaba Carmen Gloria y ella me empezó a decir que hay nombres para hombres y nombres para mujeres, y que Carmen Gloria es para mujeres. Pero yo no le entiendo porque a veces yo le digo a mi mamá que ella se llama Camilo o que yo me llamo teletubbie, o como uno quiera. Me gustan los nombres. Y hay muchísimos.

viernes, 8 de febrero de 2008

La comida del mar

Les tengo que contar que la comida que hay en el mar ¡es muuuyyy rica!

Hay dos cosas que comí allá que son especialmente ricas. Una se llama churros.


Y los venden en un carrito que parece un bus chico. A mi mamá y a mi nos gustaban mucho los churros. Ella me compraba un montón de churros, pero ella se comía algunos de los míos. El Pablo y mi papá también comían churros pero ellos se comían uno solo que adentro tenía manjar. Los que yo comía tenían mucha azucar encima.

Y lo otro que comí, que era muy delicioso eran las palmeras. Las palmeras son unas cosas redondas, como un pan, pero super flaquito, y también tienen mucha azucar. Mi mamá compró una palmera pero esa me la comí yo solito, y me puse a llorar mi mamá me sacó un pedazo para darselo al Pablito.

Cuando ya nos estábamos devolviendo a mi casa que tiene mis juguetes, justo antes de irnos de la playa mi mamá me compró un montón de churros con azucar. ¡Que buen final de playa!

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Visita a los abuelos

¡Estan pasando muchas cosas en este tiempo! El fin de semana pasado fui donde el tata Lucho y la nené, y allá había ¡una piscina!

La tía Claudia me contó que el tata Lucho la compró para sus nietos. Yo no me acordaba lo que era una piscina, aunque mi mamá me dice que cuando yo era más chico sí me había metido a una, lo que es yo, no me acuerdo. Una piscina es un lugar donde hay mucha agua y uno se mete, como en una tina. Pero lo divertido es que además de agua tiene pelotitas, y baldes, y juguetes...y lo más entretenido es que como es grande caben más personas que en la tina. Yo me bañe con el Renato y el Vicente. Pero ellos son guaguas asi que entraron a la piscina con pañales. Yo entré con calzoncillos. Y jugué con los baldes y las pelotitas. El Vicente también jugó con los baldes conmigo, pero al Renato le gustaba nadar y se movía por toda la pisicina afirmado de las manos. Después de un rato al Vicente y al Renato se les empezó a mover la pera para arriba y para abajo super rápido, y entonces la tía Claudia, que es su mamá, dijo que se tenían que salir del agua, porque tenían frío. Y parece que yo también tenía frío, asique también me salí.


Pero después de eso fui a la casa de la abuelita Pachi y el tata Carlos, y me quedé a dormir ahí. Cuando desperté en la mañana el tata me dijo que ibamos a ir de paseo. ¡¡¡El tren, el tren!!!, dije yo. Pero el me dijo que ibamos a ir a otro lado. Y lo que hicimos fue ir a un lugar donde uno se subía arriba de un carro redondo que se movía solo. Y de repente este carro empieza a subir ¡por arriba de los árboles! Fue super chori. Se llama teleferico. Lo pasé super bien. Y después de eso cuando lleguamos a la casa de la abuelita Pachi, yo me comí el almuerzo y me dormí. Pero cuando desperté mi papá, mi mamá, el tata y la abuelita, se pusieron a ¡poner un arbolito adentro de la casa y arriba de una mesa! Me dijeron que era el árbol de pascua.
Cuando me fui a mi casa, pasamos por la casa de la Nené, ¡y ella también tenía un arbolito adentro de su casa!, y después cuando llegué a mi casa ¡ahí también había un arbolito! Y todos los arbolitos llenos de luces.
Ay, que me gusta visitar a mis abuelitos.

martes, 13 de noviembre de 2007

Grúas y camiones

lunes, 15 de octubre de 2007

Afuera

¡Me encanta salir a jugar afuera! Afuera es muy bonito. Además afuera están mis amigos y se puede correr y jugar a la pelota. Y a mi siempre me ha gustado afuera, desde que era chiquitito.


Por ejemplo, en esta foto se ve cuando yo era guagua y me ponía muy contento cuando estaba afuera.
Después cuando fui más grande me empezaron a llevar a paseos a lugares más lejos. Acá estoy con el tata Carlos tocando el tronco de un árbol super grande.


Y cuando ya fui un niño grade grande, de esos que caminan solos, pude verdaderamente aprovechar el estar afuera para jugar con mis amigos. Aca estoy jugando a la pelota con la Rebeca. Y en la otra foto estoy jugando con mis vecinos.










Lo bueno es que uno puede salir para afuera tambien,

cuando está con nieve...


o cuando está el suelo con hojas...


(Este post es una forma de adherirse al Blog Action Day, que trata del medio ambiente. Nota de la editora).

martes, 24 de julio de 2007

Las mascotas

¡Esto ha sido muy entretenido! ¡Me han enviado fotos de muchas mascotas!
Aca van:

Este es mi tata Carlos con su perro cuando él era chico como yo.

Y aquí está mi tata Carlos de grande y mi abuelita Pachi con el perro Gaucho.





Esta es mi tía Camila con su gatita Brigit


Y aquí esta la gatita Brigit ¡peinandose!
Y ayer conocí a la tortuga que está cuidando mi tía Mile, parece chica pero igual da un poco susto, yo tuve que verla al lado de mi mamá. Especialmente cuando la tía Mile la puso en el suelo.


Y en esta foto están mis primos mellizos con el tío Gonzalo y sus dos perritos, el Tito y la Lupe.

jueves, 12 de julio de 2007

Palta

Recuerdo una mañana que comenzó de la siguente manera: Mi papá me pregunta, "¿Camilo, qué quieres de desayuno?... ¿pan con qué?"

Y yo le digo "Palta".

"Pucha, no hay ninguna palta madura..., tendría que ser con mermelada"

"Ueo".

"No quedan huevos, Camilo"

"Palta"

"No hay paltas maduras". ¿Quieres pan con mermelada?

"No!".

Después de ese amargo momento, me dediqué a escribir el siguiente poema:

Oh!,Palta,
¡cuanto me haces falta!

Una palta dura no es una palta madura.

La miel y la mermelada,

no tienen gusto a nada
.

¡Quiero mi pan con palta!

Eso me hace falta.

domingo, 3 de junio de 2007

Otoño

Estamos en lo que mi mamá dice que se llama "otoño". Yo entiendo que eso significa que yo tengo mucho trabajo. Tengo que salir en la mañana con mi rastrillo a hacer montoncitos con las hojas. ¡Es muy cansador! Mi nana Rosa es la que me enseñó a hacerlo. Pero hoy no está mi nana Rosa en la casa, entonces tuve que salir yo solo a juntar las hojas. Mientras yo trabajaba y trabajaba mi mamá se acercó a mi ¡a sacarme fotos!



A mi me gustan muchas las hojas. Y cuando voy a caminar para afuera siempre traigo unas hojas grandes y se las doy a mi mamá. A ellas le gustan, y a veces las pone en un jarro arriba de la mesa. A mi me gusta cuando ella hace eso.

lunes, 21 de mayo de 2007

Lápices

lapices
Hace un tiempo que he descubierto algo muy interesante: los lápices. Mi mamá y mi papá siempre pero siempre tienen lápices y yo siempre los veo moverlos arriba de hojas, libros, cuadernos, bolsas, fotos, cajas, casi arriba de todo. Lo que nunca me había dado cuenta es que cuando los lápices se mueven arriba de un papel en el papel empiezan a aparecer líneas de colores. ¡Es muy bonito! Desde que me di cuenta de esto es que he decidido conocer todos los lápices para saber cómo pintan. Y por eso siempre que veo a mi mamá o a mi papá moviendo un lápiz yo voy donde ellos a pedírselo. Ellos no siempre me los pasan...pero ahora ya sé donde están algunos lápices, y eso ha sido muy bueno porque puedo ir y sacarlos yo mismo. Últimamente he estado practicando algunos dibujos. Acá aparece un dibujo con uno de mis lápices favoritos.




martes, 15 de mayo de 2007

Las horas de la tarde

Quiero decir que he descubierto algo: ¡me encantan las 6 de la tarde! O sea también me gustan otros momentos del dìa, pero hoy y ayer me encantaron las 6 de la tarde. En realidad la diversión empieza un poco antes:
A las 5 de la tarde
mi nana Rosa me da una galleta de colación.

A las 5:30 llegan del colegio mis vecinos, ellos son los "bu", los niños. Me encanta jugar con ellos. El Martino cuando llega del colegio siempre pasa por mi casa en bicicleta y me invita a jugar para afuera, y el Renzo viene a mi casa a pedir una pelota. Mi nana me pone la parka y me deja salir a jugar con ellos mientras ella barre las hojas.

A las 6 de la tarde llega mi mamá del trabajo. ¡Hola mamá! Yo voy corriendo a buscarla... o a veces me gusta arrancar de ella y que ella me pille y me dè muchos besos.

A las 6:15
vamos mi mamá y yo a dejar a la nana Rosa a la micro. A mi me encanta ir. Caminamos dos cuadras hasta el paradero y siempre nos encontramos con un señor viejito que barre las hojas, y con muchos niños con sus mamás que vienen saliendo del jardin infantil. Mi mamá me dice que a lo mejor cuando yo sea un poco más grande voy a poder ir también a un jardin infantil donde van muchos niños. Cuando mi nana se sube al bus yo le digo "chao nana" y después me vuelvo caminando con mi mamá a mi casa. Pero a esa hora ya está todo oscuro y me gusta mucho mirar las luces de los autos que pasan super rápido por la calle. A veces con mi mamá pasamos a comprar pan. También me gusta mucho ir ahí, porque siempre que llego a la panadería la señora que vende pan me dice "hola Camilo" ...
¡y a veces me da un dulce! Pero cuando no me da un dulce no importa porque si yo le pido a mi mamá ella me da un pedacito del pan que compró.

Un poco antes de las 7:00
llegamos a la casa. Y ahí siempre mi mamá juega conmigo. Aunque a veces ella está muy cansada y entonces nos sentamos los dos en el sillón a leer el diario. Cuando yo leo el diario le aprovecho de mostrar a mi mamá todas las partes donde hay autos en el diario.
Y algunos días la cosa es mucho más entretenida porque de repente llega mi papá con mi hermano Pablo y yo juego con ellos también.

A las 7:30 es la hora en que me como mi comida. Eso no siempre me gusta, pero lo que sì me gusta es el postre de yogurt o de plátano. Hoy día mi mamá me dio uvas, pero no me las comí.

Y a las 8:00 casi siempre está mi papá y con el jugamos a perseguirnos. Y bueno después viene el baño con ducha ¡que me encanta! ... pero otro día les cuento de eso.