Mostrando las entradas con la etiqueta otras celebraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta otras celebraciones. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pedido al viejito pascuero

Estaba conversando abuelita Pachi con el Camilo.
- ¿Y, Camilo, sabes que le vas a pedir al viejito pascuero?
- Sí, ya sé.
-¿Que cosa?
- Una escopeta.
- ¡¿Cómo una escopeta?! El viejito pascuero no trae esos regalos. Además para qué quieres una escopeta!
- Es para matar a una oveja, y después le saco la lana, y te doy la lana a ti para que me hagas un chaleco.

Imagen de bonito sitio web: http://www.cuicui.cl/recursos/jacinta/relato2/

domingo, 4 de abril de 2010

Comprendiendo al Conejo de Pascua



Hoy es pascua, y ¡pasó el conejito de pascua por nuestra casa!... en realidad solo pasó por el living de nuestra casa.

Y por supuesto Camilo despertó temprano y llegó a nuestra pieza pidiendo que empezaramos a buscar los huevitos de pascua. El Camilo hizo una búsqueda por tooooda la casa, y lamentablemente no encontraba huevitos por donde él buscaba. Entonces, mientras iba buscando iba comentando:

Comenzó buscando en los dormitorios:
-"Mamá, que bueno que el conejito no dejó huevitos en los zapatos o sino estarían hediondos".

Después fue al baño:
- "Que bueno que no dejó huevitos en la tina, o sino se hubieran mojado."

Salió a la puerta de entrada:
- "Que mala suerte, no dejó huevitos afuera".

Salió al patio:
- "Que bueno que no dejó acá porque se lo hubieran comido los gatos."

Buscó en la cocina:
- "Mamá, mira acá hay una hormiga buscando huevitos también."

¡Hasta que por fin encontró en el living!
Uffff... menos mal.

domingo, 3 de enero de 2010

Evaluacion del año 2009

Hoy hicimos la evaluación del año 2009 mientras almorzabamos en un restaurant de comida china. El Camilo estaba escuchando y se interesó mucho de la conversación, por lo tanto él también aportó con sus propia evaluación. Aquí la evaluación que hace el Camilo de su año 2009.

Lo Mejor del año: Los fuegos artificiales (esto técnicamente ocurrió en la primera hora del 2010, pero el lo mencionó como 2009, y es muy engorroso explicarle lo de los años, asi es que lo dejamos así). Y su cumpleaños de 4 años.

Lo Peor del año: Cuando el Gaspar le pega.

Lo más difícil del 2009: Aprender a escribir "Camilo". Según él lo más dificil fue la C y la A.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Vísperas de Navidad


Mamá, ¿porqué hay muchos regalos escondidos en el baño?

______________________________________________

Aclaraciones:
Obviamente el baño no es un gran escondite. Pero no es el baño principal. Es un baño chico que tiene un espacio para la ducha que no se usa, y que nosotros solemos usar como "closet". Normalmente el Camilo, ni nadie, abre la cortina del baño para mirar que hay guardado en el improvisado closet... bueno, al menos yo creía que él no miraba en ese lugar. En fin.

La respuesta a esta incomoda y sorpresiva pregunta fue:

- ¡Camilo, pero si hoy es Navidad! (con voz de sorpresa y exclamación, que produjo el efecto esperado en Camilo, quien abrió los ojos grandes.)
- ¿El viejito vino?
- ¡Parece que sí vino! (y luego bajando la voz a un tono susurrante, agregué) Y nos dejó los regalos escondidos ahí. Pero no se pueden sacar hasta la noche. Es un secreto.
- ¿Es un secreto?
- Sí, es un secreto.
- ¿Y porqué el viejito vino en la mañana a nuestra casa?
- ... (confusa respuesta que ni me acuerdo que le dije bien, algo entre que para que alcanzara a dejarle los regalos a todos los niños, y más adelante en la mañana, cuando me volvió a preguntar le dije que era porque en la noche ibamos a estar en otra casa... en fin. Se me ha ido complejizando el tema, luego de cada insistencia. ¡que horror! ¡que dificil es mantener viva una tradicion con los niños avispados de hoy en día!)

martes, 22 de diciembre de 2009

Graducacion

¡Y tenemos a un graduado en la familia!
He aquí el gran momento en que hace ingreso al escenario. Lamentablemente la profesora locutora le dice mal el apellido, lo que desconcentra a su profesora quien no le suelta la vela...jajajaja. Veanlo ustedes mismos.



El "hermoso" corte de pelo estaba hermoso hasta que el Camilo le dio unos retoques, los cuales lucen resplandecientes durante su concentrada caminata.

La graduación fue un lindo momento en que luego de la entrada al escenario, les dieron un diploma (foto al debe) y luego presentaron una obra de teatro para ellos. Bastante entretenido. Todo culminó con torta y jugos. Y por supuesto hubo palabras de las tías del jardín y de algunos apoderados. Fue emocionante. Especialmente las palabras que dedicaron a Camilo y que aquí transcribo:

"Camilo, tu ternura y buen humor te han llevado a sortear los obstáculos que la vida ha puesto en tu camino mostrando tu sentido de la amistad y encontrando fuerza en el amor que recibes de tus amigos y amigas".

Lindo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Celebración diecichera en el jardín

El viernes pasado fue la celebración del 18 de Septiembre en el jardín infantil del Camilo. Y siguiendo el estilo Montessori de su jardín, la idea era que cada niño hiciera o jugara con lo que él quisiera. O sea no había nada dirigido, lo cual a mi, que soy una hincha de lo grupal, lo conjunto, lo coordinado y la dirección, me pone algo nerviosa. Asi es que llegamos: Camilo, abuelita Pachi y yo. Y el jardín estaba muy bonito, lleno de juegos "chilenos": saltar la cuerda, tirar la cuerda, gymcana, botar tarros con una pelota, achuntar argollas a unas botellas, bolitas, carrera de ensacados. Y cada persona jugaba con lo que quisiera. Y por supuesto, el Camilo no quiso casi nada. Se achunchó. Anduvo casi la primera hora apegado a mi o a abuelita Pachi, sin atreverse a jugar a nada y sin pescar a nadie.




Pero todo cambió cuando vio la cuerda. O también llamada la "culebra", y ahí disfrutó saltando encima de ella. Y no sólo disfrutó él, ahí abuelita Pachi y yo aprovechamos también para empezar a disfrutar de la "fonda". Porque al menos yo, estaba bastante frustrada de que el Camilo no estuviera pasándola bien, especialmente que había estado ansiosamente esperando este día toda la semana. Pero, era falta de paciencia no más de mi parte.





O sea, al cabro le gusta saltar.

Y además de eso, como ya sabemos, le encanta bailar. Y la verdad es que la llegada de un conjunto de cueca que tocó y cantó en vivo le hicieron la tarde al Camilín. Y por supuesto, a los ojos de abuelita, y de madre, ahí él se lució (aunque hay que decir que cuando baila cueca en la casa, lo hace bastante mejor, perdón). En el video, el Camilo está bailando con su compañera de curso Daniela, y están al fondo. El huaso y la huasa que bailan al lado, y que distraen la atención por momentos del Camilo, es su profesora, o "guía montessori".








Bueno, y ocurrió un momento muy triste. Estaba Camilo bailando con su pareja Daniela un vals, cuando viene una señora del conjunto y ¡separa a la pareja!, poniendose a bailar con el Camilo. Daniela queda atónita, y por supuesto muy triste. ¡Que falta de consideración de esa adulta para con unos niños de tres años! ... o también visto desde otro ángulo, "ya se están peleando a mi cabro". Igual fue mala onda. Acá las imagenes hablan por si solas.









Y eso fue. La gran celebración gran.

martes, 25 de marzo de 2008

Fui con el tata Lucho y la Nené a un lago

yo con la Nené y el tata LuchoHace unos días atrás fui con mi papá y mi mamá al Lago Rapel. Allá estaba el Pablito, el tata Lucho, la Nene, la tía Claudia, el tío Gonzalo Verri, el Renato y el Vicente. Lo pasé muy bien. Pero hubo dos cosas donde lo pasé super bien.

Una cosa fue que estaba yo con mi mamá y el Pablito, y estabamos sentados en unas escaleras al lado del pasto. Y de repente mi mamá me dice: "Mira, Camilo, una chinita. Tómala." Y yo la atrapé con los dedos super fuerte y cuando la solté ya no caminó más. Entonces mi mamá me dijo "Nooo, Camilo, no hay que apretar a las chinitas, mira busquemos otra y yo te enseño como tomarlas." Y ahí fue cuando pasó lo más increíble: ¡el pasto estaba lleno de chinitas! Habían muchas. Y mi mamá me dijo que yo tenía que poner la mano delante de las chinitas para que ellas caminaran arriba de mi mano. ¡Y eso pasó! Y yo fui corriendo a mostrarle al Pablito. Y entonces el vino donde estaba yo y mi mamá y los tres empezamos a buscar a todas las chinitas. Las chinitas son muy bonitas, lo único malo es que cuando ya no quieren caminar, salen volando y se van. Y entonces hay que buscar a otra chinita.

Ya, y lo otro que pasó muy divertido, es que un día cuando yo desperté, el Pablito también ya estaba despierto y se había duchado y se estaba vistiendo. huevitos de pascuaY cuando desperté me dijo "¡Camilo busquemos huevitos!". Ya. A mi me encanta buscar cosas. Y entonces empezamos a encontrar muchos huevitos, pero no eran huevos de esos que se comen, ¡eran huevos de chocolate! Con el Pablito ibamos buscando debajo de la cama, y adentro de los vasos, y detrás de la cortina, ¡y había un huevito adentro de mi zapatilla! Eso fue muy choro. Pusimos todos los huevitos que encontramos en un vaso. Y después llegó la Nené y el tata Lucho de una cosa que se llama misa, y ellos me dieron ¡mas huevitos!


Y aquí hay un video del Pablo y de mi buscando los huevitos, esta muy oscuro, pero era de día.





La cosa es que lo pasé muy bien. Acá estoy sentado con el Vicente.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Recuerdos de la Pascua

Pucha, no he escrito nada en mucho tiempo. ¡Y eso que yo sé cuál es la A! Pero la razón por la que no he escrito es que lo he pasado muy bien y he dormido muy poco, asique ando un poquito cansado. Además el día de pascua me dio fiebre y ahora tengo que tomar remedios.

¿Se acuerdan que yo les contaba que había algo que se llamaba pascua? Bueno ahora entiendo algunas cosas.

Primero hay dos cosas: el árbol de pascua y el viejito pascuero. No son los mismo, aunque a veces se parecen. Por ejemplo, en la casa de mi abuelita Nena en el árbol de pascua hay muchos viejitos pascueros chiquititos. Y el viejito pascuero trae regalos y los pone debajo del árbol de pascua, y como uno no ve al viejito pascuero, al principio cree que los regalos los trae el árbol de pascua, pero no. Entonces no es tan fácil, pero una vez que uno entiende todo esto, es muy divertido.

Lo otro difícil de entender es que el viejito pascuero trae regalos para los niños, pero los trae de noche. Entonces, algunos niños, como el Renato y el Vicente, no alcanzan a abrir los regalos en la noche porque se quedan dormidos. Y otros niños, como yo, tenemos que hacer mucho esfuerzo para decirle a los ojitos que no se cierren. Eso lo supe un día que fuimos donde la Nené y el tata Lucho. Era de noche. Y mi mamá me duchó, pero en vez de ponerme piyama me puso una camisa bonita y todos nos subimos al auto. Cuando íbamos en el auto camino a donde la abuelita Nena y el tata Lucho, yo le dije a mi mamá "Mamá está de noche, tengo tuto". Y ella me djio "Duérmete si quieres Camilo, yo te despierto cuando lleguemos donde la Nené". Pero después supe que donde la Nené también iba a ir el Renato y el Vicente, y vi que el Pablo estaba super contento, y pensé: todos los niños despiertos y es de noche, raro. el pablo frente al arbolAsi es que no me quedé dormido. Y cuando llegamos donde la Nené, con el Pablo vimos que debajo del árbol de pascua habían ¡muchos pero muchos regalos!

El Pablo me dijo que él había visto que uno era para mi. ¡Que rico, me encanta abrir regalos! ¿Para mi? Sí, y ¡yo fui y lo abrí! ... Era un tambor. Se lo fui a mostrar a mi mamá que estaba comiendo con todo el resto de la familia, y todos me dijeron "¡¡¡¡noooooo, Camilo, tienes que esperar un poco para abrir los regalos!!!!" Esperar, ¿qué?, ¡si el viejito pascuero ya trajo los regalos! Pero, yo ya me he dado cuenta que muchas veces son los grandes los que deciden. Asique el Pablo y yo, que queríamos mucho abrir regalos, esperamos mientras todos los grandes terminaban de comer. Y cuando terminaron de comer, todos empezaron a decir que ellos querían abrir regalos.

Y entonces de todos los regalos que habían debajo del árbol de pascua, yo abrí hartos, el Pablo también abrió muchos, pero mi mamá y mi papá y la Nené y el tata Lucho y mi tío Gonzalo, todos ellos abrieron uno o dos regalos. Pero la que más abrió regalos fue mi tía Claudia porque ella abrió todos los regalos del Vicente y Renato. Que pena que no alcancé a avisarle a mis primos, y a ellos, sus papás los llevaron a dormir y no alcanzaron a abrir ningún regalo. ¡¡no me des besos pablo!!

Estuvimos donde la Nené con los regalos toda la noche. Hasta que no solo yo tenía sueño, sino que mi mamá y la tía Claudia y la Nené también tenían sueño. Entonces nos fuimos. Pero todos quedaron muy contentos y cariños. El Pablo, por ejemplo ¡no paraba de darme besos!

Cuando despertamos al día siguiente, llegó la mamá del Pablo a buscarlo y nosotros nos fuimos donde la abuelita Pachi. Cuando me subí al auto, también me dio mucho sueño, pero ahí no pude hacer nada, se me cerraron los ojos y cuando desperté ya estaba en la casa de la abuelita Pachi y el tata Carlos. Desperté llorando y me fue a buscar mi tía Milena. Me llevó al comedor donde estaban todos: habían muchos tíos, y debajo del árbol ¡también habían regalos! O sea, el viejito pascuero va a todas las casas. Pero la verdad es que yo no quería abrir los regalos altiro, quería estar un ratito abrazado con mi mamá. Y ahí me dijeron: ¡Camilo, estás hirviendo, tienes fiebre!

Pero entonces mi mamá me dió un remedio, y yo ya no quise estar en brazos de ella... y fue ahí que lo vi. Debajo del árbol. ¡Era un tríciclo igual a uno que me gustaba! ¡Me gustó mucho! Aprendí a andar altiro. Bueno, y después me tuve que ir a la casa con mi papá porque yo tenía mucho sueño. Mi mamá se quedó con mis tíos.aprendiendo a andar en mi triciclo nuevo

sábado, 22 de diciembre de 2007

La pascua

Me está gustando esto que se llama pascua. Me gusta esto que hayan árboles con luces adentro de las casas. También me gusta acompañar a mi mamá a comprar regalos. Y hoy día fui con mi mamá, el Pablo y mi papá a un lugar con árboles y juegos. Y ahí estaba también el viejito pascuero y me regaló ¡un computador! Es un computador donde uno apreta botones y suena música. Habían dos viejitos pascueros, uno bien grande, bien grande que me gustó mucho. Y también había otro que estaba sentado en una silla y todos los niños iban a hablar con él y se sacaban una foto. Pero yo no quise. Me gusta más ver el viejito pascuero así de lejos. Mi mamá me insistía y me insistía, me decía "Camilo, vamos a hablar con el viejito pascuero", "Vamos, si yo te llevo en brazos". Y yo le tuve que decir muchas veces, "mamá, no quiero", "no quiero ir donde el viejito pascuero". Pero mi mamá decía "Vamos, si no pasa nada". Yo no sé porqué mi mamá quería tanto ir donde el viejito pascuero. Además el viejito pascuero no obliga a los niños a ir donde él. Yo solo lo miré de lejos y cuando mi mamá hizo una fila le dieron el regalo que él me había traído. A mi me gusta el viejito pascuero, y yo sé poner la guata para afuera igual que él.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Mi papá se ganó un premio

El jueves fue un día en que mi mamá, mi abuelita Nena y mi tata Lucho, andaban todo el día hablando cosas raras que yo no entendía. Primero llegó a mi casa el tata Lucho con la Nené y le preguntaron a mi nana, "Me habrá dejado una invitación el Rodrigo", "Sí, acá está," le decía la nana Rosa. Y le pasaba un papel duro, que a mi no me dejaban tocar. Y entonces la Nené me dijo, "Ya, Camilito, nos vemos en la tarde en la premiación de tu papá". Yo no entendí nada, solo entendí que la Nené me trajo un autito de regalo. Asi que le dije "Ya, chao".

Y en la tarde llegó mi mamá del trabajo, y yo le mostré al tiro el regalo que me hizo la Nené: "Mira, mamá, autito Nené". Y ella me dijo "Que lindo, Camilo!, pero ahora no podemos jugar, anda a hacer pipì y caca en la pelela que nos tenemos que ir". Y comenzò la voragine. Mi mamá corría de allá para acá, primero con pantalones, después se puso un vestido, después se puso pantys, y se cambió los zapatos, se lavó los dientes. Y cada vez que pasaba por el baño, me miraba sentado en la pelela y me decía "Ya pues, Camilo, haga caquita", y yo le tenía que decir la verdad "Mamá, no sale", "Trata, empuja, apúrate". Y la veía correr a buscar la camara de fotos, después se probaba un collar, después se ponía otro. "Ya Camilo, hiciste caca?" "Nooo", le decía yo. Y después la nana Rosa empezó a correr "¿le plancho estos pantalones al Camilo?, ¿va a llevar el chaleco del elefante?" Y entonces mi mamá entra al baño y me dice: ¿hiciste?, ya no importa, apurate. Y me saca el short y la polera que tengo puesta y me pone una camisa igual a las de mi papá y unos shorts que la nana Rosa había planchado recién. "¡Hay que se ve lindo el Camilo!" Y al ratito llegó mi papá y el Pablo; y mi papá y también empezó a correr de allá para acá poniéndose camisa, corbata, pantalones. Mientras mi mamá decía "vamos, vamos que estamos tarde". Y todos nos subimos al auto y viajamos a un lugar que se llamaba "universidad".

buscando a papáY ahí entramos a un lugar lleno de gente. Y yo me senté en un asiento con mi mamá y el Pablo,y mi papá cuando llegamos se tuvo que ir a sentar bien adelante solito. Yo no entendía porqué. Todo el rato que estuvimos ahí yo trataba de ver a mi papá pero no lo encontraba. Pero sí encontré sentados más adelante a la Nené y el tata Lucho, cuando el Pablo los vio, se fue a sentar al lado de ellos.

Lo que se hacía en la "universidad" era escuchar a hablar a distintas personas. Lo malo es que solo podía hablar una persona a la vez, porque cada vez que yo hablaba mi mamá me decía así bien bajito "ssshhhh, cállate camilo, que está hablando el caballero", "camilo, calladito", "acá no puedes hablar, camilo". ¿y que se puede hacer? Y entonces empezó lo entretenido. Un caballero hablaba bien corto, y mientras unas personas se subían a que les dieran un papel grande, todos aplaudían. Y ahí mi mamá me dijo: "Camilo, van a llamar a tu papá, y tu tienes que aplaudir bien fuerte, practica aplaudir". Y entonces yo hice eso: practiqué aplaudir.



Y de repente, mi mamá me dice, ya Camilo, ahora sí que viene el papá. Mirá allá adelante que le van a dar un premio. Y entonces escucho "Rodrigo Cornejo Chavez" ¡y mi papá sube corriendo a que le den el premio! Yo aplaudí super fuerte, y mi abuelita Nena que en el video es la única que se vé porque es una señora de blanco entero bien atrás, también aplaudió super fuerte.




El Pablo, mi papá y yoDespués de eso todos nos paramos a cantar una canción que hablaba del maestro y del estudiante y de la universidad, y después de los aplausos, ¡por fin! pude estar con mi papá. Nos fuimos a sacar unas fotos al lado de una bandera. Lo malo es que justo cuando subí los dos escalones para ponerme al lado de mi papá, me caí en la escalera. Asi es que en la foto salí con carita triste.

Pero la que no estaba con carita triste era mi abuelita Nena. Ella estaba muy muy contenta con el premio de mi papá. Mi mamá me explicó que mi abuelita era profesora entonces ella se alegraba mucho que mi papá ganara el premio al mejor profesor. ¿Y yo también voy a tener que ser profesor?

la Nené, el tata Lucho y mi papá

viernes, 2 de noviembre de 2007

1 de Noviembre y medios de transporte

Hoy día es feriado, o sea, no es sabado ni domingo y mis dos papás se quedan en la casa y no van al trabajo. ¡Que rico! Cuando despertamos prendimos la tele en la mañana y mi mamá me dijo: "Mira Camilo, ese es el cementerio, ahí vamos a ir hoy día". "¿paseo?" "Sí, a un paseo. En micro" "¿Micro nana Rosa?" "Sí, en micro, igual que la nana Rosa?"

Asi es que después que desperté de la siesta, me tomé la leche, y mi mamá y yo salimos a la calle, a andar en micro.

Estuvimos esperando que pasara una micro pero no pasó nunca, asique mi mamá paró un taxi. A mi me gustan mucho los taxis, asique yo le avisè a mi mamá cuando venía uno. Cuando nos bajamos del taxi, mi mamá me dijo, ya ahora vamos a irnos en metro. "¿metro?".

Y lo que hicimos fue bajar muchas escaleras y entramos a un lugar que no tenía ninguna ventana. Y de repente, veo pasar un tren: "¡Mamá, tren!", y después vi pasar otro tren "¡Mamá otro tren!". "¡Yo me quiero subir!".
Y me subí al metro. Adentro tiene asientos pero hay mucha mucha gente y mucha gente también va parada. Yo fui un rato parado afirmandome de un fierro, y después me senté arriba de mi mamá. Las personas que iban al lado de nosotros llevaban muchas flores. "Camilo, ves, ellas también van al cementerio". Y era verdad lo que decía mi mamá, porque cuando nos bajamos del tren, ¡todas las personas también se bajaron con nosotros!, y el tren quedó vacio. Y cuando nos bajamos tuvimos que subir muchas escaleras, ¡a mi me encantan las escaleras, y especialmente esas que uno se sube y caminan sola para arriba! Nos subimos a dos escaleras de las que caminan sola. Y al final salimos para afuera. A la salida había mucha gente, y carabineros en motos, y personas con flores. "¡Llegamos al cementerio, Camilo!". Y entonces mi mamá también fue y compró flores. Y nos pusimos a caminar.

Y caminamos y caminamos y caminamos. El cementerio es muy bonito. Está lleno de escaleras chiquititas, muchas flores, muchos arboles y muchos caminos. Lo malo es que yo me cansé mucho de caminar, y a cada rato le decía a mi mamá: "Mamá, su(*), brazos". Pero ella me decía "ya vamos a llegar, cuando dejemos estas flores a la Yuti, te tomo en brazos... si parece que por aquí era". Y un rato después me decía "no, camilo, ven por aquí, parece que por aquí sí que era".

Y de repente mi mamá me dice "Ya, Camilo, me acordé, era cerca de esto, ya vamos a llegar, camina más rápido". "Mamá, brazos". "Te tomo en brazos cuando dejemos estas flores donde la yuti". "¿Donde la yuti?", "Sí,la yuti."

Y de repente mi mamá me dice "¡Aquí es!" Y primero fuimos a un parte llena de pastito y donde mi mamá puso unas flores amarillas en un frasco con agua. "Ahí está la Tía Laury". Yo creo que mi mamá estaba loca, porque yo no veía a nadie. Y después mi mamá fue a otro lado ahí cerquita donde no había pasto pero habían muchas flores y me dijo, "Y acá está la Yuti". Y de nuevo, yo no veía a nadie. Mi mamá está un poco loca, asique yo no le dije nada.









Y entonces pusimos unas flores, ahí donde mi mamá dice que estaba la Yuti.

Y eso fue todo. Después nos devolvimos caminando todo de vuelta. Lo bueno es que mi mamá me subió arriba de sus hombros y yo no tuve que caminar nada. Solo iba mirando, y de arriba todo se ve más divertido.

Bueno, y después mi mamá me dijo que nos volviamos a la casa. Pero que nos ibamos a volver en micro, porque el metro estaba muy lleno. ¡Asi es que me subí a una micro! Y ahí también me fui sentado arriba de mi mamá.
¡Que bonito paseo!
Lo que más me gustó fue ver el tren, tren que mi mamá le decía metro. Llegamos a la casa y mi papá nos estaba esperando. ¡Uy que se demoraron!, nos dijo. "Vengo agotada", dijo mi mamá. Y me bajó de arriba de sus hombros y me dejó en el sillón de la casa. "Hasta el proximo primero de noviembre".

(*) su: abreviacion de "súbeme", indicativo de "tomame en brazos". Nota de la editora.

sábado, 15 de septiembre de 2007

domingo, 27 de mayo de 2007

La Iglesia

El sábado mi mamá me dijo "Camilo, hoy va ser el día en que vas a conocer una iglesia, es el bautizo de tu prima Elisa". Y me levantó, me puso mis pantalones más calentitos y además me puso unas panty debajo del pantalón porque ella me dijo que en las iglesias siempre hace mucho frío. Además me puso dos poleras de manga larga, un chaleco y una parka. ¿una iglesia será como un refrigerador? Después cuando yo ya estaba listo nos pusimos a esperar que viniera mi papá a buscarnos.

Mientras tanto mi mamá corría para allá y para acá haciendo las camas, lavando la loza, y diciendome "Camilo, lleva esto a la cocina"... "Camilo, trae tus juguetes" ... "Camilo, anda a poner esta ropa en la ropa sucia" ... uy! que llegue mi papá luego!... Hasta que llegó!
Y ahí nos subimos rápido al auto y partimos rumbo a la iglesia. ¿como será...tendrá hielo en las paredes? Bueno, y ahí me pasó lo que siempre me pasa cuando me subo a un auto: me dio mucho sueño! Y trataba, yo trataba de que mis ojos se quedaran abiertos, ademas sentía la voz de mi papá diciendome "Camilo, no te duermas, ya vamos a llegar". Y yo le pedía a mis ojos que no se cerraran... pero se cerraron, y me quedè dormido. Asique cuando llegamos a la iglesia mis papás entraron sin mi, y me dejaron durmiendo en el auto!
Cuando desperté vi a una señora sentada en el auto al lado mío, era la nana de la Elisa que por alguna razón no podía entrar a la iglesia, asique se había quedado afuera cuidandome. Pero cuando llegó mi mamá al auto, yo le intenté pedir explicaciones: ¡porque no me había despertado! ¡si yo lo único que quería era conocer la iglesia...además estaba preparado para eso! Pero apenas me vio lo único que me dijo fue: "Uy, Camilo que rico está acá en el auto, la iglesia parecía un témpano de hielo...me congelé allá adentro!".
Pucha, o sea no conocí el témpano de hielo. Lo único que vi fueron unas fotos bien oscuras. Acá hay una foto en que está mi tía Claudia, la Elisa con su papá y el cura. Parece que justo en ese momento algo le preguntan a la Elisa y le acercan el microfono para que ella pueda hablar. ¡O sea también me perdí el discurso de mi prima!

Otras fotos:



miércoles, 21 de diciembre de 2005

se acerca la pascua...que nervios

Querido Viejito Pascuero:
Soy nuevo en esto porque es mi primera vez que me topo con todo esto de la navidad. En mi casa armaron un arbol lleno de luces bien bonito y hay una cara de abuelo alegre colgando de la ventana del living. ¿es eso la navidad? Además todos los días he salido con mi mamá a Irarrazaval, y al contrario de otros paseos, ahora está todo lleno y apenas cabemos por los pasillos con mi coche; pero como siempre, todos me hacen morisquetas y me dicen lo lindo que soy... yo simplemente sonrío, y cuando alguien me parece especialmente chistoso, le regalo una carcajada. ¿será eso la navidad? Mi hermano Pablo ya te escribió hace tiempo, pero yo no alcancé a mandar mi carta con la de él... no sabía que había premura. Me dijeron que te tenía que contar cómo me había portado durante el año y luego decirte qué quería que me trajeras.

Este año... o al menos lo que yo he alcanzado a vivir de él, he estado muy contento. Tengo una cuna y un coche que me encantan, y que cuando me ponen ahí casi siempre quedo feliz y tranquilo. Desde el coche me gusta ver cuando mi familia riega y cuando mi mamá lava la loza, además es como mi casa rodante, porque me llevan en él para todas partes. Además tengo hartos juguetes: un gimnasio, un auto-saltarín, y varios libros que me los "devoro", por lo tanto mi papá está contento que he cultivado el deporte y el intelecto. Por lo tanto, ¿que te podría pedir? Hay algunas cosas pero que no sé si te corresponden a ti: me gustaría probar los helados (me da tanto calor en esta epoca), además quiero gatear luego porque ya estoy aburrido de tener que esperar que a mi mamá se le ocurra caminar hacia donde yo quiero ir para acercarme a las cosas. Y viejito: ¿por que en todas las fotos sales con la misma ropa? ... a lo mejor tu tambien podrias pedir un nuevo traje.

Bueno, no entiendo bien eso del polo norte, pero cuando vi unos de esos animalitos que te llevan con la nariz colorada me pareció de lo más divertido. Ojalá él te pueda llevar esta carta ¿él te la lleva? Mi hermano me dice que si tengo suerte a lo mejor te voy a ver para la navidad ¿porqué es tan dificil verte? yo creía que tu vendrías y te quedarías un rato con nosotros. Si te apareces, ten por seguro que me va a encantar tu barba, asi que no te afeites antes de venir.

Saludos, Camilo.